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miércoles, septiembre 03, 2025

Madness


No fueron 10 años, fueron 12 y así volví, porque me encuentro con tantas notas mentales, ahogadas en ansiedad. Yo pensé que con el tiempo se hacía más fácil y no.
Hoy te veo iniciar una nueva etapa donde pierdo cada vez más "control" de tu vida
                                                                   - ¿acaso sólo yo veo a los depredadores? -
con pánico de dejar de adivinarte la mente y sentir que se me comprime el corazón a cada tanto.
Nunca pensé que amar fuera tan poderoso y tan doloroso a la vez.

Ver crecer a los hijos amenaza la salud física y mental.



viernes, mayo 22, 2020

y sin embargo



Si, te escucho, te veo y sí, estoy orgullosa de ti, pero hay tanto que me duele que no puedo decirlo. ¿Te amo? Aún…

Nunca he sido “cheerleader”… no sé serlo y odiaría ser del tipo… sé que lo necesitas, tanto como todos los representantes de tu género, pero de verdad no puedo.
Me descubro extrañándote – a tu lado -  pero también sabiendo que no necesito tanto cariño como tú. Hay días que no sé qué darte, que no tengo nada para ti – ni para mí -, que no te comprendo y no me comprendes, que a veces creo puentes y tú, abismos… y cuando tu tiendes el puente yo miro hacia otro lado.
Qué difícil es esto de mirarte en otra persona, hacer espacio cuando a veces no lo hay para uno mismo, cerrar la boca cuando eres tu y no lo que yo quiero que seas.
A veces me duele, cuando veo la confusión en tus ojos, cuando no entiendes qué es todo lo que para mí haces mal, y yo que hablo un idioma extraño que tu nunca comprendes, prefiero dar la vuelta a mi interior y volverme hostil.
Y sigues siendo tú aquí, junto a mí, y es por ti, gracias a ti, que tengo la razón que me hace respirar a diario, sonreír, tener esperanza y querer ser mejor, o menos peor, sanar o por lo menos no dejar que las fracturas corran más adelante. 
¿Cuánto de todo el problema soy yo?, mucho, quizá todo, no sé estar con nadie imperfecto, qué triste por mí, cuando tienes tanto de bueno y cuando nadie podría ocupar la vacante.

Y sin embargo sigo aquí, eligiendo quedarme a diario, contigo, porque prefiero el infierno contigo, que el invierno sin ti…

jueves, febrero 08, 2018

hasta los 10 años

Cuando mi hijo nació, mi "primo" argentino me dijo que no volvería a escribir hasta que mi hijo tuviera 10 años, y me reí mucho... no pensé lo profético del asunto.
Si bien es cierto que no tiene 10, está a 5 días de cumplir 5 años, ni que decir cómo vuela el tiempo, cómo sientes que no es suficiente el que le das, que no es suficiente lo que haces, que podrias hacerlo mejor, pero no sabes cómo, que cada vez que me reta tengo que reconocer el ingenio pero guardarme la risa y con cara de enojo reprenderle.
Mi madre no ayuda mucho, creo que si no la abdujeron, mínimo alguien le cambió el chip, porque ha olvidado cómo me educó a mí, para maleducar por completo a mi hijo, para recibir mis comentarios con gracia y decirme que yo era así... o peor...
Y bueno... esta aventura llamada maternidad me ha sacado arrugas, canas, kilos de más, pero una inmensa, inamovible e insustituible plenitud que no pensaba que existía...
Doy gracias!

lunes, febrero 20, 2017

sueños

No puedo contarte cada noche en que sueño contigo
- ni cómo - 
mi conciencia no me lo permite... 
y así...
le couple by Alex4D

miércoles, enero 11, 2017

crianza efectiva

Resultado de imagen para crianza efectiva
http://cosas.com.ec/crianza-efectiva-el-poder-del-amor-y-los-limites/

Es muy difícil de por sí ser padre, para que encima alguien venga y te diga que no lo haces bien. Antes pensaba que si lo que hicieron mis padres funcionó (porque creo que funcionó, porque creo que no estoy loca, creo que hago bien la parte que me toca, creo que soy un ser humano que aporta en lugar de quitar, y etc.,etc., etc.), entonces si yo salí bien, por qué no hacer lo mismo para que mi hijo también "salga bien"... y entonces, te topas con que no se puede, con que todo lo que fuiste y eres, todo lo aprendido, lo creado, lo aceptado, se lo heredas genéticamente a tu hijo, y entonces ahora ese hijo está más revolucionado que tú a su edad y entonces lo que contigo funcionó, con él ya no funciona.
Y sucede que en el camino de quererlo hacer todo bien no siempre sale así, y sucede que sin darte cuenta quieres protegerlo tanto de este mundo lleno de mierda que no le permites crecer en ciertas áreas, sucede que quieres darle tanto amor que aveces ni sabes cómo hacerlo y sucede que él es tu completo reflejo, que su conducta grita a los cuatro vientos tus deficiencias y que toda su personalidad depende tanto de ti, que muchas veces sientes que te ahogas, quieres salir corriendo y tienes una cara eterna de "help"...
Es tanto lo que cada uno tiene que sanar, tanto que creemos resuelto y no es cierto, son tantos nuestros mecanismos de defensa, nuestras patologías, nuestras deficiencias... por fortuna existe la terapia!
Y así...

miércoles, noviembre 30, 2016

Tu más profunda piel - Julio Cortázar


  

Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel.
  No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa, en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas.

No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil que hacía de tu rostro una máscara de joven faraón nubio... Creo que siempre estuvo entendido que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche.
De ti tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos.

¡Oh viajera de ti misma, máquina de olvido! Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.

Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste  "Me da pena", y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto.
  
Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.

Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado.

Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.
  
Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego.
No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre ti para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo.


Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas. En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.

*******

miércoles, agosto 10, 2016

disociación


Primer temor
Hace dos noches que tuve, al dormir, la peor pesadilla que una madre puede tener. Me encontraba en una alberca y de pronto me daba cuenta que no me había puesto bloqueador solar, estaba con un buen amigo y le decía, me checas a mi hijo un momento en lo que me pongo el protector? Entonces volteaba a buscar a mi hijo para decirle que se quedara un momento quieto y no lo encontraba. No podía ser, no tenía mas de 5 minutos que estaba junto a mí.


Segundo temor
Después de buscarlo tanto, vaciaron la piscina, para ver si no se había ahogado.... (cuando una piscina es cristalina, pero bueno, asi era el sueño).

Tercer temor
Salía a buscarlo a la calle, lloraba desesperada y me decía alguien: "yo vi un niño "werito" con unos policías, dijo que se llamaba Alberto y que no encontraba a sus papás y se lo llevaron...

Nunca lo encontré.

Mi sueño terminó conmigo, en total disociación...

¿Todos los padres tienen estos temores?

Image: Vacuous by Chryssalis - Deviantart.com

martes, julio 26, 2016

escribir


Quisiera echarle la culpa al Facebook/Twitter que ha hecho que tantos y tan buenos escritores que sigo, hayan decidido adaptar su universo de ideas a una cantidad necesaria de palabras, para que todo quepa, para que se lea rápido aunque no se entienda igual... pero creo que no es así, creo que la culpa es de cada uno, por lo menos mía, de haber usado el blog para vaciarme de lo que sentía, cuando tenía tiempo de entretenerme en el análisis de los sentimientos y acciones, propios y de externos, cuando buscaba pegar todos los pedacitos de mi en un ser coherente y en persecución de la felicidad completa.
No sé si a ti o a tí te pasó igual, creciste, cambiaste de humor, de ideología, de prioridades o como yo tuviste un hijo. Y no quiere decir que no tengamos nada que decir, tenemos tanto, que no sabemos a veces por donde comenzar o quizá pensamos que a nadie le sirve lo que podamos decir.
Pero los extraño tanto!, Me extraño a mí escribiendo aquí, a veces entro a leer aunque no escribo, y siento mucha nostalgia... ¿volverán algún día? ¿volveré yo de forma tan prolífica? quizá no... Un buen amigo, músico y escritor decía: "tengo una imagen que cuidar en el blog y a veces escribo aunque no sea lo que siento" y yo... no sé... no escribo sin sentir, algo, lo que sea, personal o de alguien más, pero que me produce esa necesidad de sacarlo, de llevarlo ante ustedes, pero creo que debo reconocer que soy más prolífica en medio del dolor, de la nostalgia, de la tristeza, anhelo insatisfecho o enojo... y ahora, hay tanta luz en mi vida que cuando pienso en escribir me miro desde los ojos de mi otra yo y me digo, bahhh!!!  eso sería ridículo!, 
Soy un juez muy rudo conmigo misma, quizá me pasa como cuando dejé de pintar... creía que nada de lo que hacía era tan bueno o tan exacto a lo que mi mente quería mostrar...
Me estará pasando igual?
No sé....

jueves, marzo 31, 2016

Candil de la calle...

En México existen los "dichos", que sería el equivalente a los Proverbios chinos pero en cultura popular mexicana.
Uno de estos dichos es "candil de la calle oscuridad de tu casa", y un vivo ejemplo de eso lo viví hace unos dias.
Subi al metro en la Ciudad de México, y mi trayecto era de mas de 10 estaciones, unos 40 minutos aproximadamente. Una señora muy guapa, bien vestida y amable que ya venía sentada me dijo: Pregunta a la chica a tu lado con el niño si no quiere mi lugar, a lo que la chica dijo que no, porque bajaba ya.
Me dio un gusto enorme, como siempre que presencio la amabilidad humana tan escasa en estos tiempos.
Una estación después alguien me dio su lugar y pude ver frente a mi a un pequeño como de cinco o seis años, junto a la señora amable, que se venia durmiendo. 
Pobrecito es que por mas que trataba, no lograba tener los ojos abiertos, traia uniforme de deportes, imagino vendria cansado y además el calor era sofocante, cualquiera dormiria. 
Y ahi estaba yo pensando quien seria su mamá cuando la señora amable lo zarandea feo y le dice fuerte: "ya te adverti que si te quedas dormido me bajo sin ti". Y yo podia ver sucarita de preocupación y su imposibilidad de seguir despierto.
Yo me bajé y ellos siguieron su curso, quien sabe cuantas estaciones más.
Yo me pregunto, ¿no pudo recostarlo en su regazo y decirle, duermete tantito, yo te despierto al llegar?, ¡si por lo menos podria haber dormido 40 minutos!
¿Cómo pudo ser amable con alguien mas y no con su hijo?
Sé por experiencia que no es bueno juzgar lo que vemos en lo demás sobre el tema hijos, no conocemos los precedentes ni todo el contexto, pero... no soporto la incoherencia ni la falta de amabilidad con un niño.
Bitch!

jueves, septiembre 10, 2015

Rayo mata tres adolescentes en la Playa del Carmen


Hoy hace 12 días de que te fuiste, que la niña de sus ojos dejó de existir, que se apagó la luz para él y para tu madre.

Un día en el que desde que te vieron flotando inconsciente el tiempo se detuvo, y los enguyó el abismo negro de la tragedia de tu partida, hoy Paula, no sabes cómo les cuesta respirar sin tí...


martes, agosto 18, 2015

Miedo superlativo

Nunca en mi vida sentí tanto miedo como cuando me dijeron que mi hijo de dos años y medio de edad requería una cirugía y además con anestesia general.
Yo sentía como en mi interior toda mi tranquilidad se desmoronaba y en el exterior me volvía un zombi, uno intolerante, irascible y sumamente hostil y tu... tu el padre de mi hijo, te veía actuar del todo tranquilo, seguro, sin preocupaciones - como usualmente te comportas - y me enojaba y quería gritarte y decirte que podían pasar una infinidad de cosas que no podíamos controlar.
Sólo cuando ambos dejamos a mi hijo en la camilla, a la entrada del quirófano es que vi resbalar desde tus ojos una lagrima y bajar por tus mejillas, ahí entendí, que también luchas tus propias batallas y no siempre me lo dices. 
¿Cuántas veces y por cuantas distintas razones luchas batallas por ti mismo en lugar de compartir conmigo la carga? No lo sé.

lunes, junio 15, 2015

sueños

Esta semana recibí tres mensajes, de distintas personas, y aún géneros, donde me decían "soñé contigo", y con miedo a preguntar, solo dije "y luego"? Y vino la respuesta, y con ella entendí que para mantener mi mente "intacta"... mejor sería no preguntar.

Claro que una dosis de caricias al ego, siempre viene bien!


martes, marzo 31, 2015

Devuélvanme a mi madre!

Cuando estaba lejos, recordaba con mucha nostalgia qué se sentía al abrazar a mi madre, esa sensación de sentirte en casa, protegida, segura y más con una madre como la mía.  Ella siempre fue una leona, siempre nos protegió con uñas y dientes, sacrificó su vida y su felicidad pensando que eso era lo que debía hacer para no terminar siendo juzgada por sus hijos si tomaba una mala decisión.
Ella siempre fue la fuerte, la que no necesitaba dormir, comer o lo que sea que cualquier ser humano necesitara, la que cada tres o cuatro años enfermaba inexplicablemente sólo de cansancio, debido a dormir solo un par de horas por día para tener todo listo en casa, para que al despertar viéramos a una mujer vestida, peinada y maquillada, con desayuno, ropa y mochilas listas.
La que nunca se dejó de nadie, la que igual se ponía al tu por tu con un policía que con el ladrón que intentaba robarle. La que nunca se quejó de nada.
Ella, esa mujer tan fuerte, decidida y al mismo tiempo tan amorosa. La que nunca escatimó en amor, atención y disciplina, la que era ejemplo y admiración, a la que amaba y respetaba tanto, la que escuchaba, analizaba y aprendía, aún de mí, su hija.
Irme de casa implicó la decisión más difícil pues salía de su burbuja, de su cariño, de su protección, y aunque hablábamos cada semana, la visitaba tres veces al año, nunca dejó de hacerme falta.
Un día decidí que era tiempo de volver, que quería pasar los años que fuera que tuviera de vida a su lado, y al lado de mi gente. Regresé, conocí a mi marido, me embaracé y de pronto, como por arte de magia el chip en su cerebro cambió.
El último abrazo de hija lo recibí estando embarazada, después de ahí, mis hormonas, los cambios de humor, los pleitos por no entender mis decisiones, su envejecimiento natural, todo eso hizo que de algún modo, esos abrazos de madre se perdieran, y de pronto, 3 años después me encuentro con que mi madre ya no me ve como su hijita, ya no tiene deseos de abrazarme y aveces hasta siento que lo único que la hace querer verme es el hecho de que parí un niño que ella adora.
Ya no nos entendemos y llegué a un punto en el que mejor le doy por su lado, porque ella se niega a aceptar cualquier opinión que no sea la suya, o la de su hijo favorito, claro.
Es muy triste y doloroso ver que la mujer que era, ya  no es, ha sido difícil entender que parte del deterioro cronológico es esto, es su cambio, es que ya no soy una hija para ella si no una madre, de su nieto adorado. Es saber que ya pierde la memoria, que ella crea que nadie sabe  mas que ella y aun en los momentos de mayor tranquilidad, al querer platicar resulte en un, "no voy a cambiar, así soy, ya para qué"...
Me da tristeza... mucha.
Y cuando llego a su casa y ya solo se iluminan sus ojos cuando mira a mi hijo, lo cual me regocija y a la vez me destroza el alma.
Ya no tengo a mi mamá... solo existe la abuela de mi hijo, y eso me ha roto el corazón muchas veces.


lunes, marzo 02, 2015

llorar

Creo que el dolor nos vuelve sumamente egoístas... a menos que seas mamá... porque cuando lo eres, encuentras fuerzas para relegar lo que sea y atender las necesidades de tus hijos y de la gente que amas.


Hace casi un año que no escribo aquí, y ahora vuelvo, como siempre, para usarlo de catarsis. 
Hace unos días me di cuenta de que necesito llorar, y no lo logro y no tengo con quien hacerlo.
No es que me sienta triste en realidad, las mujeres - a veces - tenemos la necesidad de desbordarnos para poder limpiar la casa y seguir adelante.

Ahora siento un cansancio inconmensurable, física y mentalmente. He pasado casi dos meses soportando el peso completo de casa, los días en hospital con mi marido que estuvo a punto de morir, las noches durmiendo casi nada, (además de los dos años de dormir tan poco desde que soy mamá), esos días de salir corriendo del hospital antes del amanecer a ver a mi hijo, para que al despertar me viera y se sintiera menos solo sin su papá, su tos y mi gripa de mas de un mes, sus problemas digestivos, sus alergias, mis problemas digestivos, su no dormir, su aventar todo un momento y llorar al otro por no saber cómo expresar su tristeza ante lo que sucedía, su necesidad de sus padres a los que no veía... y mi incapacidad para partirme en más.

Febrero nos azotó con una lista interminable de padecimientos físicos con sus consecuencias emocionales y económicas.

Llegamos a marzo, y tengo la esperanza de que todo mejorará... pero estoy tan cansada y con tantas grietas, a punto de romper la presa... y no tengo con quien hacerlo... creo que esta es la carga que llevamos los que por razones que creo que ya ni recordamos, terminamos volviéndonos los "fuertes" de la familia, los que no pueden enfermar, los que nada los quiebra, los que no necesitan llorar... ajá!

JAC

viernes, mayo 23, 2014

abuela


Hace 3 años que te fuiste de este mundo y cómo lamento que no aguantaras unos años más, que me vieras ahora, con este hijo hermoso, con este hombre maravilloso, con mi familia por fin! Tal vez te hubieras muerto "tranquila y sin preocupación".
Nunca fui tu nieta favorita, quizá porque nunca hice lo que se esperaba.
Recuerdo que en cada llamada que te hacía, cumpleaños, día normal, o lo que fuera, nunca olvidabas preguntarme : "¿y cuándo te casas?", "¿y ya te casaste"?
A ti no te asombraban mis logros, ni mi casa en Cancún, ni mis viajes a otros países, ni haber atravesado el charco, ni haberme comprado un auto sola, ni nada, para ti solo era importante saber cuándo se me iba a ocurrir "sentar cabeza", pues a mi edad, la fecha de caducidad estaba cercana.
Y mira, quién lo iba a decir, pero justo a los 40 que fue sucediendo... creo que nunca oíste eso de que los 40 es la mitad de la vida... ¿por qué entonces iba a apresurarme?

miércoles, febrero 26, 2014

sin palabras

Hoy mi marido se levantó antes que yo, sacó al perro, calentó agua para que me bañara (porque el gas no daba para la potencia del boiler), preparó el desayuno, y mientras me bañaba vistió a mi hijo y le dio de desayunar.

¿Acaso no es la vida buena?

Y lo digo sin asomo de soberbia, intento hacerlo en mayúsculas con la humildad que proviene de saber que no lo merezco y que es el mejor hombre que me he topado en la vida... y además es guapo!

Me siento tan amada!


miércoles, enero 08, 2014

un año nuevo

Después de 3 meses de ausencia entré al blog pensando en escribir, porque lo extraño, porque lo necesito y sin embargo el tiempo se vuelve tan corto, la maternidad, el trabajo, la casa, tantas cosas que se resumen en cansancio crónico y cerebro en "off".
Amo ser madre, amo su sonrisa, amo cada minuto junto a mi hijo al que veo crecer a pasos agigantados, amo a mi pareja, el hombre mas honorable, paciente, amoroso y evolucionado que conozco, día a día aprendo de él infinidad de cosas que ni se entera, quizá, que tiene.
Mi trabajo, mi trabajo es un "mientras tanto" debo confesar, pues no me representa ningún reto intelectual, sin embargo, es justo lo que necesito ahora que la energía no me da para más.
A punto de titularme, solo pienso en todo lo que debo estudiar para mi examen oral y me entra un pánico paralizante, de esos que escuchaba pero nunca sentí en carne propia, quizá los años pesen también en esa soberbia producto de la facilidad de aprendizaje que alguna vez tuve.
Y entonces estoy de nuevo aquí, tratando de escribir y hacer catársis, ¿no es acaso esa la razón primordial por la que elegí escribir en este blog?, y me detengo a pensar y no quiero repetirme, no quiero hablar todo el tiempo de mi hijo que me tiene locamente enamorada, no quiero hablar siempre de lo mismo aunque sea lo que ocupa mi mente y mi corazón 24 horas al día.
Este año lo inicié nadando en las aguas de mi hermoso Caribe, que tanto he extrañado, con mi hijo jugando en la arena y mi marido al lado, mi madre en casa extrañando horrores a su nieto, mi hermano volando a algún sitio lejano. Todo parece igual pero todo está tan cambiado, o ¿quizá soy yo la que se siente de mil maneras distinta?
Parece que desperté a otra versión de la realidad donde me encuentro siendo una mujer más seria, más responsable, más completa. Una vez más las prioridades cambiaron y me acoplo al rumbo que el universo pinta.
Una vez un amigo dijo, mientras mas cambian las cosas más permanecen como realmente son, desconozco si citaba a alguien más, pero creo que es verdad, la escencia permanece inalterada aún cuando las cosas cambian todo el tiempo, entonces ¿siempre he sido quien soy en este momento?
No sé,  me gusta definirme como auténtica, pero miro hacia atrás y muchas cosas que creí importantes dejaron de tener importancia ahora, y a veces creo que cai en un lugar común, "a cierta edad ya no vistes de tal forma, ya te da flojera salir de antro y ya disfrutas más tu casa"... y sí... todo eso pasó, y creo que se llama sensatez... aunque habrá quien diga que me voy haciendo vieja...

... quizá.

p.d. Felíz 2014 a todos los que me siguen acompañando a pesar de las ausencias!

martes, septiembre 17, 2013

Crianza Continuum



Varias personas me han dicho, ya es hora de que no le des de comer a tu hijo por las noches, también hay quien me dijo que solo 6 meses de leche materna era suficiente que para qué le daba más o por qué le daba a libre demanda, hubo quien también me dijo que lo dejara llorar solo en su cuna por la noche, que lo haría un día o dos y luego se le quitaría, hay quien dice también que llorar fortalece sus pulmones y hubo quien me dijo que los niños son egoístas (¡?) y solo piensan en ellos, que lo mejor es ponerles limites.
Pues yo respeto lo que cada quien quiera hacer con sus hijos, pero, yo creo que la crianza de apego es la mejor elección, yo la tuve y soy una mujer independiente, auto suficiente, segura... claro que tengo mis "issues" pero, yo siempre me sentí bienvenida y amada, valiosa por quien era, a mi nunca me regañaron por romper algo, por preguntar todo o por subirme a la cama de mamá.

Es triste que las mujeres de ahora no solo no leen, además creen saber todo sobre crianza de los hijos(porque se da natural ¿no?, porque se da por instinto ¿no?) , pensando que lo saben todo porque el pediatra o su mamá así lo dijo, porque era lo mejor según "x", porque mejor que no me dé lata y yo pueda seguir con mi vida de soltera, de antro en antro, o con mis amigas, total que me lo cuide mi mamá o mi suegra, eso es más sencillo y no documentarse, tratando de aprender todo lo posible por el bien de nuestros hijos, los hombres del futuro, un futuro que podemos cambiar ahora con la educación que les demos, con la crianza que les proporcionemos, un futuro que anhelamos pero del cual no hacemos mucho o no nos damos cuenta que empieza por casa.

CRIANZA CONTINUUM

Entrevista a Jean Liedloff, antropóloga y autora del “concepto de Continuum”

La mayoría de las criaturas nacidas en Occidente viajan en cochecito, duermen en su cuna, lloran sin obtener el consuelo que reclaman… Padres e hijos nos separamos muy pronto, erróneamente convencidos de que estamos favoreciendo la independencia de los niños y nuestro bienestar.

La antropóloga Jean Liedloff convivió, durante los años setenta, con una comunidad de Venezuela (la tribu de los Yequana) y pudo observar una crianza de contacto continuo. Su famoso libro El concepto del continuum revela la importancia de lo que designa como fase en brazos y nos recuerda que actuar contra las expectativas naturales de la especie humana nos lleva a perder nuestro bienestar… y pasa factura.

Estamos tan alejados de nuestro instinto que convertimos en súper éxitos de ventas los libros que ofrecen métodos para enseñar a dormir a nuestros hijos, para poner límites, para aprender a comer… ¿Por un lado el conductismo y por el otro el continuum?

Jean Liedloff: En América, el doctor Ferber enseña a las parejas el sistema conductista para dormir a los niños. Les explica que después de cinco minutos de atender al niño, deben salir de la habitación. En la segunda ocasión deben separarse de él diez minutos, en la tercera, veinte minutos… Al cabo de unas noches, el niño aprendió él mismo a consolarse. Usar esta palabra, consolarse, es reconocer la miseria de este sistema, que cultiva la desesperación del niño: ya no espera que nadie se interese por él. Lo más trágico es que él no está enfadado con sus padres, porque cree que son como dioses, son todo lo que un hijo desea y necesita. Así pues, el niño siente que no es bueno, cree que no es como debería ser, que no es suficientemente amable o interesante. Este sentimiento perdura a lo largo de toda la vida en el interior de la persona.

El problema es que este método aparentemente funciona. Unos días después, si los padres han sido capaces de sufrir los lloros, el niño se duerme sin reclamar presencia constante. ¿Como se pueden prever las consecuencias?

Claro que funciona, ¡porque el niño ya no llora!, pero cultiva la desesperanza. No hace falta esperar al futuro para hallar las consecuencias, las podemos observar en el presente. Si el niño ve que su lloro no funciona, que no le sirve de nada, pierde la esperanza. ¿Eso es lo que queremos para nuestros hijos? Si sufre, ¿no nos importa?

Nuestra sociedad tiende a creer que un niño que no llora es un niño bueno, que un niño que no reclama atención constante es un niño que se porta bien.
Es un niño con el corazón roto. Probablemente es un niño que odia la sociedad. Un niño debería sentirse bienvenido y valorado. Entre nosotros, no hay casi nadie que se sienta así.

Todos los padres deseamos lo mejor para nuestros hijos. Hacemos lo que hacemos pensando que es lo correcto. Así que, ¿por qué esta incompetencia a la hora de criar?

Desde bien pequeños nos cuentan que no debemos obedecer nuestros impulsos primarios: debemos hacer caso al doctor, al profesor, a la madre, etc. Siempre tenemos la referencia del adulto, y aprendemos a desconfiar de nuestros sentimientos si estos no coinciden con lo que este adulto nos marca. De mayores, aparcamos nuestro conocimiento instintivo, la voz interior que nos quiere alertar, y nos ponemos en manos de expertos que dicen saber cómo debemos cuidar a un bebé. Todo el mundo sabe, sin necesidad de un diccionario, que cuando un niño llora no es feliz, que está pidiendo algo. El primer experto es el bebé, que sabe lo que pide; el segundo experto se halla en el interior de cada madre y cada padre. De pequeños nos dicen que no debemos obedecer nuestros impulsos primarios: debemos obedecer al adulto. Así aprendemos a desconfiar de nuestros instintos y sentimientos.

Si no hemos criado a un niño continuum, ¿qué podemos hacer para resolverlo?

Un niño de cuatro años lo puedes poner a dormir contigo, si él lo desea, hasta que se vaya por propia voluntad. Si tienes un hijo mayor, puedes hablar con él. Lo que hace falta es exponer los sentimientos. Si tú misma no te sentiste suficientemente acogida, también. Yo nunca me sentí bienvenida, y hacía todo lo posible para que mi madre se sintiera orgullosa de mí. Descubrí que haciendo bromas, ella reía. Y yo hacía bromas. Pero me di cuenta de que ella no se reía porqué estuviese orgullosa de su niña sino porqué el juego era divertido. Reconocerlo y explicarlo también ayuda.

Volviendo a los hijos, es un hecho biológico que al dormir con otra persona, con un animal de tu misma especie, se crea empatía.

Cuando tienes dos hijos, ponerlos a dormir juntos es una buena idea. Serán más amigos.

Es por eso que afirma que los hermanos no han de sentir celos.

Los celos no tienen razón de ser. No es ninguna norma de la naturaleza que los mayores tengan que sentir celos de los pequeños. Si el primer hijo dejó voluntariamente los brazos de la madre, si “aparca” el continuum al empezar a gatear, porque que confía en que puede alejarse pero también puede regresar cuando quiera, no siente que le estén quitando nada. Y si no tuvo eso cincuenta años atrás, cuando era el momento, seguramente aún lo está buscando. Lo buscará en la empresa dónde trabaja, en su pareja, en cualquier lugar o sustancia.

Vivimos en una sociedad adicta a las drogas, al alcohol, al trabajo, al sexo, a la tecnología… ¿por falta de continuum?

Se puede afirmar casi con total seguridad que todas las adicciones tienen su inicio en la infancia. Con las adicciones pretendemos conseguir un estado de bienestar, un estado de conciencia más confortable. Nos sentimos incómodos y buscamos la evasión. El adicto busca la misma sensación que tiene un niño cuando está en brazos: confort y seguridad, sin la responsabilidad de pensar y decidir.
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El contacto madre-bebé parece la solución para la paz mundial. ¿Los niños Yequana no se pelean?

Parece imposible, ¿verdad? Nunca los vi pelear ni discutir gritando, ni niño con niño ni adulto con niño. Los indios adultos tampoco se pelean. A veces se emborrachan y lo que ocurre es que ríen mucho; en su sociedad tiene mucho valor quien más ríe. No llevan la furia dentro de si, y quizá por eso no tienen tensiones musculares, ni otros de nuestros males sociales. La delincuencia y la criminalidad son problemas propios de nuestra sociedad. Las personas que cometen actos violentos contra otras personas son generalmente las que se sintieron poco bienvenidas, poco acogidas, son hombres y mujeres que creen que no son buenos, posiblemente porqué, al principio, no se sintieron suficientemente acogidos por sus padres.
Es fácil imaginar que una persona que se siente mala actúe como mala contra la sociedad.

Un poco de sal, un poco de pimienta… ¿cuál sería para Jean Liedloff la fórmula mágica para mejorar la salud de la sociedad?

Tratar a los niños y las niñas de manera que se sientan bienvenidos y valorados. Que noten que pertenecen al right staff, a la clase adecuada. El ideal sería poder sentir eso: “Soy quien debo ser, estoy en el lugar correcto, soy respetable y respetado. Cuando alguien me conoce confío en que voy a gustarle y que seré valorado, que no me rechazarán”.Y en cambio nos pasamos la vida actuando de tal manera que nos valoren…
Como si hubiésemos nacido en pecado… Esa es la idea cristiana: nacemos con el pecado original.

Una queja clásica de los padres es que los hijos reclaman continuamente su atención, aunque sea en negativo. En lenguaje popular decimos que los niños tienen mucho cuento, como si siempre quisieran tomarnos el pelo.

Es lo que entendemos por relaciones adversariales, muy habituales en nuestra sociedad. ¿Pero cómo es posible que los niños puedan ser nuestros adversarios? ¡Los padres lo son todo para los hijos! y ellos sólo necesitan llamar la atención cuando sus experiencias no son correctas.
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Usted también defiende que los niños quieren que los padres les marquemos límites.

Necesitan saber las costumbres de su gente. Eso no significa que limitemos o rechacemos, sino que informemos sobre como hacemos las cosas en cada casa. En una ocasión fui a comer en un restaurante con una familia amiga y el niño pidió al camarero que le llevara alguna cosa. Yo me acerqué a su oreja y le aconsejé, bajito: -Di por favor. Eso no se interpreta como un juicio contra el niño sino como una información, y no pone al niño en ridículo sino que le permite sentirse a tu lado, en el mismo equipo.

Otra de sus recomendaciones es atender a los bebés sin que sean el centro de atención…

No deben ser el centro de atención. ¡Y no es lo que ellos quieren! Si tú eres la madre, no puedes estar pidiendo continuamente al bebé qué quiere hacer o qué quiere que haga mamá. Eso equivale a no comprender para nada el concepto del continuum. Más bien es Yo hago lo que hago y tu eres como un pasajero, que mira y aprende lo que hacen los adultos de esta cultura, de esta raza. El pequeño tiene un sentido natural de la jerarquía, entiende que los niños mayores saben más que él y los sigue para aprender qué hacer. Al principio participa de la vida de los adultos de forma pasiva, pero no como protagonista central y único. Durante miles de años, la persona que atendía el bebé lo hacía a la vez que otras cosas, normalmente trabajando en el campo con el niño encima, pero sin estar permanentemente pendiente de él.

BASES DEL CONTINUUM

El concepto del Continuum explica que, para conseguir un desarrollo físico, mental y emocional óptimo, los seres humanos –en especial las criaturas- necesitan vivir el tipo de experiencias a las que nuestra especie se adaptó durante el largo proceso de nuestra evolución. Para un niño, estas experiencias incluyen:

* Contacto físico constante con la madre (u otro familiar o persona que le cuide) desde el nacimiento.
* Dormir en la cama de los padres, en contacto físico constante, hasta que se vaya por decisión propia (a menudo alrededor de los dos años).
* Lactancia materna a demanda.
* Permanecer constantemente en brazos o en contacto con el cuerpo de otra persona (normalmente la madre), situación que le permite observar el entorno mientras la persona que lo carga hace su trabajo, hasta que el niño empiece a moverse y gatear por su propio impulso (normalmente entre los seis y los ocho meses).
* Las personas que lo cuidan deben responder inmediatamente a sus señales, sin juzgar ni invalidar el lloro o la demanda del niño, pero sin convertirlo en el centro de atención constante.
* Hacer que el bebé sienta que cumple las expectativas de los adultos y que es bienvenido y digno.

El libro original “The continuum concept” se publicó en 1975. La edición en castellano es El concepto del Continuum, Ed. Obstare, reedición de 2007

lunes, julio 01, 2013

finales alternativos


... esta madrugada soñé con "nuestro" final alternativo
y no pude evitar sentir un poco de nostalgia...

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